¿Qué hay detrás del soñar peces vivos, malolientes y podridos?

  • ¿Qué hay detrás del soñar peces vivos, malolientes y podridos?

Esto aconteció en una casa elegante, una alberca de agua sucia, yo adentro de ella, mi piel es morena, uso lentes negros, estoy esperando un grupo de gente, hombres y mujeres jóvenes…

Cuando llegan estos y me ven, me cuestionan – Preguntan que si soy el jardinero o el que limpia la alberca… Sonrío y les digo que no. Se aprestan a tomar sus lugares alrededor de la alberca, unos en un área al nivel de la piscina y otros se acomodan en otra área, dos escalones más arriba de la misma.

Yo tomo un recipiente parecido a una concha de mar, me sumerjo en la alberca de agua sucia y fétida, al momento de hacerlo una parvada de peces prietos y redondescos, parecidos a un globo deforme se aproximan a mi mordiendo mi mano y mis pies, yo los ahuyento con mis brazos, los cuales lucen poderosos y fuertes, al llegar a la parte más honda de la alberca, empiezo a sacar lo que parece ser arena y tierra sucia del fondo de la piscina, la tierra se siente pesada, es una mezcla de lodo con arena y tierra, similar a las aguas negras de un drenaje viejo, que parece no haberse limpiado nunca…

Los peces, feos y regordetes con bocas chicas cuando están cerradas, pero grandes y con dientes enormes y afiladas cuando las tienen abiertas.

Al sacar al exterior el lodo negro, también vienen algunos peces entre la mugre y podredumbre que me llega hasta el cuello, yo tengo las piernas dobladas, en realidad, la alberca no es muy profunda, parado me llegaría un poco más arriba de la cintura.

Entre los peces que saco en el recipiente parecido a una concha de mar, hay algunos que tienen la piel podrida, como una fruta o un aguacate golpeado en sus costados, esos los separo del resto y los dejo a le intemperie, los que no están podridos los regreso al agua.
En eso llegan unas personas de aspecto latinoamericano, mexicanos podrían ser por su acento al hablar… Al ver tanta gente en la casa se extrañan y empiezan a preguntar o indagar el porqué de nuestra presencia allí, puesto que ellos son los dueños. Yo salgo de la alberca y haciéndome el sorprendido, les pregunto con una mueca ingenua reflejada en mi rostro.

– ¿Cómo?.. ¿Es que no sabían de nuestra presencia en esta casa?

Después de las explicaciones pertinentes. Resultó que estábamos filmando un programa de TV, de esos en los que se les da una sorpresa a los dueños de casa, los hay en donde se renueva un auto, se decora una casa sin que el o los dueños de casa se enteren hasta el último momento. Pues bien, lo nuestro era reparar la casa, ponerle nuevo estuco, limpiar la alberca y algunas otras amenidades que se le hacían a la casa durante la ausencia de los dueños, cabe decir que a medida que yo explicaba, también me daba cuenta de lo que hacíamos en esa casa.

Una vez explicado todo lo acontecido decidimos marcharnos, para entonces, ya tengo otra indumentaria, me aproximo y les digo a quienes forman parte de mi grupo que se dispongan a venir conmigo, para ello me encamino a mi auto en donde tendríamos que viajar de regreso a un lugar el cual solo yo conozco.

El grupo de gente que va conmigo son 2 hombres y tres mujeres, uno de ellos gordo, vestido de vaquero mexicano del norte, las damas de talla mediana, hasta cierto punto normal, una de ellas de piernas bien torneadas, cabello negro y largo; sedoso y ondulado, de mirar bonito, sensual y picaresca, labios medianos, rojos y carnosos, del nombre no me acuerdo y si me acordase me lo reservaría.

Después de subir al auto y dirigirnos a nuestro destino, el cual solo yo conocía, nos encontramos viajando, ya no a bordo del auto, sino a bordo de sendos corceles por en medio de un río, un río de aguas cristalinas, el cual era un río bastante ancho, pero estaba dividido por dos corrientes, aunque solo una llevaba agua en ese momento. Nosotros viajábamos río arriba, al lado izquierdo venia la corriente, las aguas eran tranquilas, se movían pausadamente, no era tiempo de aguas, por lo tanto tampoco eran abundantes, pero se notaba que en la mejor época del año, el río se tornaba inmenso y hasta cierta forma violento, por la forma que tenían los viejos arboles a lo largo de la rivera del río, álamos, fresnos, membrillos, duraznos, manzanos, higueras y otras tantas variedades se encontraban inclinados río abajo.

A leguas se notaba que los arboles mencionados en el párrafo anterior, año con año luchaban por no ser sacados con todo y raíz de su sitio privilegiado, sus viejas raíces cubiertas de musgo, expuestas gritaban que ese era su lugar, la rivera de aquel río y que jamás dejarían de luchar para conservarlo.

Al lado derecho, había pequeños remansos de agua o charcos de agua limpia y cristalina, que a simple vista permanecía inmóvil, a lo lejos se divisaban peces diminutos que nadaban agiles y veloces en ese pequeño espacio de agua entre arena limpia y piedras redondas, la mayoría de ellas no más grandes que una canica.

Por el centro, donde viajábamos en nuestros briosos corceles, una especie de bordo formado por la fuerza de las corrientes del rio cuando estaba en su plenitud, formado de piedras de diversos tamaños, la arena era un tanto más gruesa, había manchones de vegetación, en su mayoría eran jaras, rectas, altivas y verdes que hacían fila al lado de la vereda formada por la gran cantidad de personas que a bordo de sus bestias caminaban por ahí en el ir y venir de sus faenas diarias.
En mi corcel, viajaba la dama descrita con anterioridad, a veces en ancas, abrazada fuertemente de mi cintura, otras veces en la montura y yo en ancas… Los detalles me los reservo por respeto a mis lectores.

Al llegar a nuestro destino, recibí el siguiente mensaje, este me fue dado por dos seres que no eran de este mundo, según lo que me indica la experiencia, parecían seres celestiales, venidos del paraíso en forma de hombre el uno y mujer la otra, estoy seguro era un Arcángel, un mensajero de Dios y un Ángel de Dios:
 Id y buscad el lugar ideal para vivir, deberá ser un lugar en donde abunde el agua dulce corriente
 Donde los peces sean sanos y no estén podridos, como los de la alberca que habéis limpiado
 Donde la gente es buena y no se mete en las vidas de los demás
 Cultiva tu propio alimento, si lo tienes que comprar que sea de buena tierra y donde abunde la buena fe y la palabra de Dios Todopoderoso reine como ha sido escrito.
 Lleva a Dios nuestro Señor como bandera, enseña a otros la palabra de Dios, pero apréndela primero antes de divulgarla
 Ora todos los días para que Dios Todopoderoso os proteja junto a vuestros seres queridos,
 Ayuna en el nombre del señor una vez al mes, pero no lo divulguéis, hacedlo en secreto y pide para ti y para vuestros seres queridos
 Si necesitáis algo pedidlo a Dios directamente, si os sentís indigno, orad por el perdón de vuestros pecados, pediros a los santos y a los ángeles de Dios, para que ellos intercedan por ti, ellos tienen la potestad de ir ante el Padre y pedir por ti, no creáis lo contrario, puesto que ya lo hicieron los apóstoles en el nombre de Dios; aun lo siguen haciendo en nuestros días.

El lugar en donde recibí ese mensaje era enorme, había un gran lago de agua mansa pero no inmóvil, hacía el horizonte más allá de las montañas, el sol resplandecía brillante, se reflejaba majestuoso en la aguas majestuosas del mismo lago, y las montañas que le circulaban reflejaban destellos que semejaban a metales preciosos, y la luz del sol no lastimaba ni quemaba, mas me di cuenta que no solo era el sol, era o parecía ser, Dios Todopoderoso con todo su resplandor que se hacía presente. Me incliné en ese momento y oré por que hubiese paz en el mundo, que se acabase el hambre y la injusticia, la codicia y el ansia de poder, que los hombres abandonásemos nuestro sentir mezquino y respetásemos a nuestros semejantes, pero sobre todas las cosas que recordásemos que somos hijos de Dios y que a Él debemos pleitesía amor y respeto.

Amén.

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2 respuestas a ¿Qué hay detrás del soñar peces vivos, malolientes y podridos?

  1. Pingback: Los números de 2010 | Sapitoro's Blog

  2. sapitoro dijo:

    Peces malolientes y putrefactos, creo que habla de una renovación, donde todo lo malo apesta y se presta a desvanecerse del universo para siempre.

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